No es de extrañar que dos desconocidos que se encuentran por primera vez delante de una Kupela llenando su vaso acaben cruzando unas palabras. Es algo que a todos nos ha pasado alguna vez en una sagardotegi, algo común que cada uno lo ha vivido (o sufrido) a su manera.
El pasado fin de semana estuvimos en Goiko Lastola y esto fue un poco lo que ocurrió allí;

Aunque la cosa no llegó a mayores, no era plan de interferir en la conversación de estos caballeros con el flashazo de una cámara que inmortalizase el momento, decidí intentar plasmarlo a la antigua usanza en un papel. Igual el estilo no es el mejor, pero creo que capta bastante bien la esencia del momento.
Podría pasarle a cualquiera...